Las luces y sombras de RTVE, según el informe de la SEPI

Un informe sobre la gestión de RTVE elaborado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, al que ha tenido acceso ABC, pone en evidencia los aciertos y carencias en la gestión de la corporación el año pasado. La SEPI, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda que tiene entre sus funciones la tutela de la cadena pública, entiende que 2015 fue un «año complejo», en un contexto difícil «desde el punto de vista macroeconómico, sectorial y político». «Si bien las condiciones generales del país han empezado a mejorar (...), las principales limitaciones en cuanto a gasto público no han desaparecido», explica el texto, «con unos niveles de deuda y déficit público muy tensos, lo cual supone una de las principales incertidumbres para el modelo de financiación».

Uno de los puntos favorables del pasado ejercicio fue el nuevo tratamiento del IVA, que permitió una reducción del gasto de 78,7 millones, si bien esto «no ha sido suficiente para equilibrar la cuenta de resultados e incrementar la cuota de audiencia». En este sentido, el informe destaca que Mediaset logró el 31% y Atresmedia del 26%, «muy por encima de RTVE», con el el 16,7%. Se configura así, dice la SEPI, «un modelo de duopolio inédito en el contexto europeo». En este entorno, añade, la estructura operativa de la corporación «resulta ya claramente desajustada».

Por todo ello, el modelo actual de financiación sigue planteando «serias dificultades debido a su inestabilidad y a su indefinición y falta de transparencia en cuanto a la determinación de los ingresos». Eso impide adoptar decisiones operativas a largo plazo en un entorno donde es imprescindible hacerlo, y supone «una situación difícil de mantener». El mayor peligro, concluye la SEPI, es el deterioro de la audiencia, que terminó el año en el 9,8% de cuota en La 1, «nivel que puede considerarse crítico».

Otro de los factores que celebra la SEPI es que las medidas adoptadas en el marco del «Plan de sostenibilidad y mejora de la eficiencia» puesto en marcha en 2014 tuvieron «un impacto favorable, logrando una reducción de gastos generales de 14,3 millones». No obstante, no se alcanzó el objetivo en alguno de sus programas ni en los costes de personal, «lo que obligará a actualizarlo» en 2016. Otros puntos fuertes fueron la venta de productos, que ascendió a 14,2 millones, y los ingresos por patrocinios (16,9 millones). Asimismo, los gastos de explotación se redujeron notablemente respecto a lo presupuestado y al ejercicio anterior.

El resultado de explotación, por último, ascendió a 35,1 millones de pérdidas, «desviándose frente al presupuesto en 39,1 millones pero mejorando respecto al ejercicio anterior de manera sustancial, en 94,1 millones». Al menos a nivel operativo, concluye el texto, «es posible esperar una cierta estabilidad de mantenerse la corporación en los actuales niveles de actividad y de costes».

 

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